Productores de calzado aseguran que las ventas han disminuido en los últimos años, ya que cada vez más personas optan por usar tenis o comprar calzado importado de menor precio.
Señalan que esta situación ha impactado a talleres y negocios familiares que por años se han dedicado a fabricar zapatos en la ciudad.
Ante este panorama, hacen un llamado a la población para apoyar el consumo de calzado hecho en la ciudad y contribuir a preservar una de las industrias más importantes del estado.