Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó en un auténtico escándalo. El clásico entre Galatasaray y Fenerbahce acabó con una batalla campal en la cancha, luego de que jugadores de ambos equipos se enfrentaran a golpes tras el silbatazo final.
Los hechos ocurrieron el lunes 26 de octubre en el estadio Rams Park, donde Galatasaray se llevó la victoria por marcador de 2-1. Sin embargo, la tensión acumulada durante el encuentro estalló cuando Kerem Akturkoglu, del Fenerbahce, comenzó una discusión con Ronald Sallai, futbolista del conjunto local.
Los empujones rápidamente se transformaron en una pelea, en la que se involucraron jugadores, integrantes de los cuerpos técnicos y personal de ambos clubes. Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Archie Brown y Abdulkerim Bardakci terminaron forcejeando y sujetándose del cuello, hasta caer al campo de juego.
La situación obligó a los elementos de seguridad y policías a ingresar al terreno de juego para separar a los involucrados y evitar que las agresiones continuaran. Después de varios minutos de tensión, los equipos lograron retirarse bajo vigilancia.
Como consecuencia de la pelea, Brown y Bardakci recibieron tarjeta roja, mientras que Akturkoglu y Sallai fueron amonestados por su participación en el enfrentamiento.
La polémica continuó después del partido. El Fenerbahce condenó las agresiones contra sus futbolistas y exigió una investigación para que se apliquen las sanciones correspondientes a todos los responsables.
En lo deportivo, el Galatasaray consiguió los tres puntos gracias a un doblete de Victor Osimhen, mientras que Írfan Can Kahveci descontó para el Fenerbahce. No obstante, el resultado quedó opacado ante las imágenes de violencia que dieron la vuelta al mundo.
Así, uno de los encuentros más importantes del fútbol turco terminó marcado por los golpes, las expulsiones y un episodio que podría traer nuevas consecuencias disciplinarias para ambos clubes.













