El fútbol brasileño acaba de romper un récord mundial, con 51 tarjetas rojas en un solo partido.
Sucedió en las semifinales de la Segunda División Sub-20 entre Uberlândia y Mamoré, este último ganaba 3 a 1, cuando un gol de Davi Fernandes desató el caos.
Se burla del banquillo rival y la cancha no perdonó.Casi 40 minutos de puñetazos, camillas y sillas volando entre jugadores, técnicos y hasta recogepelotas. Tuvo que entrar la policía.
El árbitro no pudo sacar las tarjetas en el campo y las registró en el acta: 26 expulsados del Uberlândia y 25 del Mamoré.En total: 43 futbolistas y 8 miembros técnicos expulsados. Superaron por completo el récord anterior de 36 rojas fijado en 2011.