Los jugadores de la NFL podrían sufrir de una enfermedad silenciosa llamada la Encefalopatía Traumática Crónica (ETC), es un daño cerebral ocasionado por los repentinos golpes en la cabeza que sufren los deportistas.
Con el tiempo, los impactos dañan las neuronas, y provoca severas afectaciones como cambios de humor, ansiedad, pérdida de memoria y demencia temporal.
Por ese motivo la NFL usa como medidas: guardian caps, prohibe los tacleos a la cabeza, realiza protocolos de conmoción y es estricto en el equipamiento durante los entrenamientos.












